Cordillera de los Andes
 
 

Ese gran movimiento y encuentro de placas aparte de formar la Cordillera de los Andes, que en el Departamento de Ancash adquiere una especial característica geológica, pues se ramifica en dos brazos, el uno con picos nevados, los que han formado la cordillera tropical más bella del mundo, a la que se ha llamado Blanca, y la otra sin nieve y que por contraposición se le denomina Negra; ha levantado con el pico más alto del Perú el Huascarán 6768 m.s.n.m. que se eleva sobre la llamada Fosa de Chimbote que tiene una profundidad de 6263 metros por debajo del nivel del mar.

Entre la cumbre más alta y la fosa más profunda en el departamento de Ancash, las fuerzas tectónicas han marcado un desnivel de algo más de 13 kilómetros en vertical.

Es la Cordillera de los Andes en general nueva en términos geológicos, razón por la cual la Cordillera Blanca se encuentra en pleno proceso de formación de lagunas, avance y retracción de glaciares.

Lamentablemente a partir de los últimos cincuenta años el deterioro del medio ambiente a consecuencia del mal uso por parte del hombre, de su hábitat, está produciendo un extraño proceso de retracción de esos glaciares, que pone en peligro a plazos más o menos largos su desaparición.

Las lagunas originadas por el deshielo de los glaciares, que se estiman en 260 en la Cordillera Blanca, en altitudes que sobrepasan los 4 mil m.s.n.m., 185 de ellas se encuentran en la vertiente occidental, es decir con desagües hacia el denominado Callejón de Huaylas, aguas que recoge el río Santa el que las vierte al Océano Pacifico; y 75 en la oriental que luego de recorrer América de oeste a este, termina entregando con el río más caudaloso del mundo sus aguas al Atlántico por la Hoya Amazónica.

En ese ordenado desorden, la geodinámica al modelar la forma de estos territorios, contrapuso a las simas profundas del mar, las altas cordilleras y distribuyó sus especies animales y vegetales adecuándolas a las características físicas y climáticas de los pisos ecológicos que el proceso formó.

De tal manera que esta ubérrima tierra quedó expedita para recibir al hombre, el animal mejor dotado del planeta y aquel que por su capacidad de raciocinio obliga a la naturaleza a ponerse a su servicio, la subordina a sus necesidades y llega en muchos casos a alterar el comportamiento equilibrado de los bienes, poniendo en peligro la vida en su conjunto.